Medicamentos


Los medicamentos: clases y consejos para un buen uso

Todos sabemos lo que son los medicamentos y para qué se utilizan. No obstante, si tuviésemos que dar una definición, podríamos hacerlo diciendo que son compuestos químicos que tienen como objetivo curar y prevenir distintas enfermedades, detener y mejorar los síntomas de las mismas, e incluso diagnosticar algunas afecciones. 

Los medicamentos se obtienen de distintas formas a través de procesos químicos, bien mezclando sustancias químicas que se encuentran en nuestro propio cuerpo, o bien incluso extrayendo elementos de plantas y hongos de la naturaleza. Además, los medicamentos son utilizados para todo tipo de afección, desde medicamentos para el resfriado hasta medicamentos paliativos son posibles encontrar hoy día;  y es por ello que la forma de encontrarlo es de lo más variopinta. 

Si bien es cierto que cuando pensamos en medicamentos nos viene a la mente la imagen de una pastilla o cápsula, también podemos encontrarlos en forma de líquido (como serían los típicos jarabes para la tos), en crema o pomada (como serían los medicamentos para tratar inflamación de las articulaciones), en forma de gotas (como sería el caso de algunos medicamentos para dormir), o incluso en forma de inhaladores (como serían los medicamentos para tratar el asma).  

Consejos para escoger un buen medicamento:

Una vez tomada la decisión, y habiendo consultado con nuestro médico o farmacéutico, se han de seguir una serie de pautas para la ingesta de estos medicamentos. A continuación, señalamos aquellos consejos que son comunes, si bien deberemos atenernos también a lo indicado en el prospecto y por el profesional.

1. Tener en cuenta la composición del medicamento y nuestra propia salud: Son numerosos los medicamentos que son incompatibles con enfermedades previas que podemos padecer. Así, a la hora de decidirnos por un medicamento en concreto debemos tener en cuenta la composición del mismo y las imposibilidades derivadas de afecciones previas.

Además, la composición también será necesaria para evitar duplicidades. La cuestión es que si estamos tomando otro medicamento, deberemos atender a los principios activos de ambos para observar que las composiciones son distintas; ya que de lo contrario podría producirse un efecto dañino, pues estaríamos tomando la dosis doblemente.

2. Tomar la dosis indicada: Como acabamos de decir, es necesario atenerse a lo dispuesto en el prospecto del medicamento o a lo que nos haya indicado el profesional. Tomar mayores dosis de las necesarias o recomendadas puede dar lugar, no solo a daños en nuestro organismo, sino incluso a sobredosis.

Igualmente, el medicamento se deberá estar tomando durante todo el periodo indicado. La interrupción voluntaria en la ingesta de medicamentos puede ser extremadamente dañina para la salud.

3. La forma farmacéutica ha de ser seguida: Como es bien sabido por todos, los medicamentos pueden presentarse de muy distintas formas, y así pues pueden ser ingeridos, aplicados, inhalados o inyectados. Esta concreta forma de ser tomados es muy importante, de manera que si la forma establecida es alterada, puede dar lugar a efectos no deseados, no solo porque no cumplirá su objetivo, sino porque incluso puede producir efectos dañinos para la salud. Solo imaginemos qué pasaría si en vez de aplicar sobre un hematoma una crema antinflamatoria, la ingiriésemos. 

4. Sigue las pautas establecidas en el propio medicamento: Con este consejo nos referimos, principalmente, a la fecha de caducidad y a las condiciones de mantenimiento. De este modo, hay que tener en cuenta que son varios los medicamentos que han de conservarse a determinadas temperaturas para seguir conservando sus propiedades (como es el caso de la insulina, que ha de mantenerse a una temperatura máxima de 8º C). E igualmente, es primordial revisar la fecha de caducidad, pues si bien en algunas ocasiones tomar un medicamento caducado solo dará lugar a que el mismo no tenga su efecto, en otras muchas ocasiones esto podrá dar lugar a efectos adversos como, por ejemplo, indigestión o inflamación. 

Los distintos tipos de medicamentos:

En la actualidad, existen una gran variedad de medicamentos según su función.

- Analgésicos: Estos medicamentos son aquellos cuyo propósito es mejorar y disminuir los síntomas de las molestias físicas provocadas por golpes, heridas, o dolores corporales. Y dentro de los analgésicos podemos encontrar los opiáceos, que únicamente pueden ser tomados bajo indicación médica, y los no opiáceos (como el paracetamol). 

- Antiácidos y antiulcerosos: Estos dos tipos de medicamentos tienen la misma función, que es la de disminuir la secreción gástrica y aliviar la acidez estomacal, previniendo y evitando la aparición de úlceras. 

- Antidiarreicos: Estos medicamentos, como su nombre indica, son aquellos cuyo propósito es parar y mejorar los síntomas de la diarrea.

- Laxantes: Al contrario que los anteriores, este tipo de medicamentos son utilizados para aliviar el estreñimiento, pues promueven el movimiento de los intestinos. 

- Antialérgicos: Son aquellos cuyo objetivo es detener los efectos de las reacciones alérgicas, siendo los más populares los medicamentos antihistamínicos, que actúan directamente sobre la histamina, que tiene un papel importante en todo tipo de alergias. 

- Antinflamatorios: Estos medicamentos son utilizados y recomendados para reducir las inflamaciones y aliviar los síntomas y molestias de las mismas. Así, un medicamento para el dolor de garganta podría introducirse en este tipo cuando la molestia venga causada por una inflamación de la laringe o de la faringe.

- Anti-infecciosos: Son aquellos que, bajo receta médica, se utilizan para detener y eliminar los efectos de las infecciones, ya sea causadas por virus, bacterias u hongos.

- Mucolíticos: Estos medicamentos tienen por objeto mejorar la respiración cuando esta se encuentra obstaculizada por la presencia de mucosidad en las vías respiratorias. 

Por último, hemos de señalar que, actualmente, la compra de todos estos tipos de medicamentos es posible a través de internet, pues son muchas las farmacias, como es el caso de la Farmacia El Globo, que nos permiten comprar medicamentos online. Y, precisamente, en esta farmacia, podemos encontrar productos como Aquilea Gases, un medicamento para los gases que favorece la eliminación de los mismos y disminuye sus molestias, o Couldina Instant con paracetamol, un medicamento que alivia los síntomas que aparecen durante el resfriado y la gripe, como el dolor de cabeza.

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. leer más